lunes, 23 de noviembre de 2015

Este es mi mundo.

No es la entrada que me habíais pedido, que todos habéis coincidido en lo mismo. Pero lo que os vengo a contar es parte de mi historia real, vivida en mis propias carnes y quizás así podáis entender un poco mas.

Hoy por fin, después de mas de 15 años, he podido escribir a dos personas que me machacaron en mi niñez. Antes no se le llamaba mobbing o acoso, antes se decía que eran cosas de niños. Pero eso solo lo decían las personas que no lo sufrían o que no tenían a su hija atemorizada de miedo.

El caso es que durante años fui sometida a una serie de humillaciones, insultos etc por un grupo de personas, cuyo objetivo era disfrutar de mi dolor y reírse. Me pegaban, me escupían, me insultaban, me hacían ponerme de rodillas y arrastrarme. Me creía merecedora de ello porque incluso a veces me lo hacían delante de los que se suponían que eran mis amigos y al final terminaban también ellos riéndose, nadie salia en mi defensa.

Todo acabó cuando mi madre tomó la decisión de cambiarnos de ciudad. Pero para aquel entonces yo ya no era yo y aquellos años se tatuaron en mi alma convirtiéndome en otra persona, marcando un carácter difícil. Y sobre todo y lo mas complicado con un pánico a las relaciones que siempre terminaba echando de mi vida a las personas, sobre todo cuando empezaba a cogerlas cariño y veía que era reciproco.

Todo esto junto con el abandono de mi padre fueron los que forjaron mi camino y me hicieron ser una persona fría, distante, sin dignidad, llena de temores y sin autoestima.

Con los años, con terapias y sobre todo con ganas de ser "normal" y querer ser feliz, fui recuperando todo aquello que un día en mi niñez me quitaron.

Me decís que cuente una fantasía, un relato. Cuando a mi lo unico que me sale es contar la verdad, hablar de mi, de mi historia, porque he vivido muchos años sumergida en la oscuridad, en algo que no tenia que haber sido así, porque nadie merece ese mal-trato.

Me decís que por que me evado de los masajes. Y no me evado, porque soy consciente en todo momento de lo que estoy haciendo, que quiero dar placer a través de mis manos, porque de otra manera no me sale. Y de que aportando ese placer, soy feliz y ese es a la vez mi placer.

Esto es mi mundo, esta es la segunda profesión que he elegido. Esto es lo que me gusta, lo que me inspira, lo que me motiva. Esto es lo que quiero.

Lucia

6 comentarios:

  1. Querida Lucía... en realidad me gustaría decir querida amiga, porque aspiro a que algún día así me consideres, digno de ser depositario de tu confianza y amistad.

    Eres muy valiente, mucho, reconociendo y escribiendo lo que aquí nos has contado. Estás haciendo una demostración de madurez como pocas veces (quizá ninguna) he visto y al dejar desnudos tus pensamientos, nos das una lección (a mi al menos) de cómo se puede llegar a superar ese tipo de problemas.

    Ole por tí! porque tienes un cerebro bien amueblado. Te mando un beso muy fuerte

    G

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  2. Joder Lucía. Cuando alguien habla con el corazón en la mano y describe sentimientos tan dolorosos, como los que tus palabras reflejaban, solo quien tenga el alma de piedra podrá controlar las emociones que que se asoman por los ojos.
    Dijo alguien, alguna vez, que lo que ni te mata te hace más fuerte, en tu caso se ajusta a la perfección, te has esculpido en mármol un carácter y una forma de ser. Eres uno de esos "Reyes" que veo en la plaza de oriente, que aunque llueva, haga frio y el mundo se esté cayendo, siguen constantes en su empeño. Luego cuando consigues ver por debajo de la capa de marmol, descubres ternura y calor, emotividad y cariño.
    Te lo he dicho en más de una ocasión. Con más personas como tu en el mundo, este sería un poco mejor. Cada vez que miro en tu interior descubro una Lucía más intensa.
    Un beso enorme, se que eres más de abrazos, pero hoy te mando besos

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    1. Hay gente con el alma de piedra, más de la que nos imaginamos.
      Gracias por estar.
      Te abrazo

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