lunes, 2 de marzo de 2015

Loca de cojones

Estaba loca de cojones, entraba y salia, saltaba en los charcos y montaba en los columpios sin importarle las miradas.

Nadie la entendía, parecía de otro mundo, dormía mucho y follaba en una cama llena de pétalos con la música rompiendo las paredes, otras veces en silencio mirándose tan solo a los ojos.

Sonreía al espejo cada mañana y se comía el mundo.

Amaba y no hacia falta pintarle un sol a cada mañana, porque siempre le acompañaba.

Se empezó a desconocer.

Estaba rota, rota como un trapo.

Y el mundo se volvió gris

Es que ya no se puede seguir sosteniendo una casa sin cimientos. Le duelen los brazos y la espalda y las alas últimamente le abandonan y se van a volar solas.

Ha podido desprenderse por fin de todo, porque el telón ya estaba bajado hacia tiempo, porque ya no había ventanas y el huracán se había llevado todo por delante.

Y a entendido que la vida te trae cosas y que hay que aceptar cuando se acaban, sin mirar atrás, orgullosa, valiente.

Camina sola de nuevo, sin muletas, sin apoyos, auto-suficiente como siempre fue.

Se ha subido al décimo y a soltado sus alas. Sin mirar atrás y sonriendo a pisado la tierra firme, descalza, conectándose de nuevo.

Sin ataduras absurdas.

Ayer salto de nuevo sobre un charco, después subió a un columpio.

Hoy vuelve a estar loca, loca de cojones.






1 comentario:

  1. Me encanta lo que escribes, la forma que tienes de transmitir sentimientos, sean del tipo que sean.

    Me encanta que subas a un columpio y pienses que puedes llegar al cielo. Y me encanta que saltes sobre charcos, da igual que te mojes o mojes a los demás. Lo importante es divertirse, aunque los demás piensen que estás loc@ :-)

    Si no, la vida sería muy aburrida... y nuestro paso por aquí es breve, así que aprovechemos para divertirnos. no crees?

    un beso fuerte, mi gran mariposa monarca

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