viernes, 17 de enero de 2014

Sálvese quien pueda.

A veces tengo ganas de que granice, una buena granizada que barra todo este polvo de mala energía que un día sin más se crea, que un día te salpica y entonces todo se empieza a torcer y nada parece correcto, nada parece bien.

Y hay días que solo quiero cerrar los ojos y quedarme muy quieta casi ni respirar, no oír nada ni siquiera mi respiración , ni la voz que sale de mi interior.

Y te planteas una y otra vez que si el mundo es esto, quieres salir corriendo hasta aparecer como por arte de magia en otra galaxia, aunque te conviertas en bicho verde. Pero donde la gente no hable de vértigo sin haber estado a tu altura.

Me he quedado mirando mientras se me cortaba el cuello, los brazos y las piernas y hacían con ello picadillo para animales.

He hecho lo posible y sacado la cabeza por balcones donde había un sol reluciente y así  cerrar las puertas donde había monstruos. Pero la solución no era encerrarlos porque sabes que al final esos monstruos te vuelven a comer y hasta se hacen más fuertes y rompen la puerta con más fuerzas.

He permitido que estallaran mil petardos en mi interior sin ser un día de fiesta. Y creer morir, reventar por dentro y declararle una guerra a mi cuerpo que comenzó a llorar y a sufrir sin razón, y descuidarle y descuidarme y enfermar.

Ahora voy a salvarme- grito

Y veo al monstruo que viene de frente, me miro la mano y sonrió porque me doy cuenta que poseo una varita mágica, y que siempre había estado allí….soy yo.

Y más fuerte que nunca.

Reflexiones de una mañana saturada de ese polvo…La vida es esto, parece la guerra.. No, la vida es maravillosa coño, basta ya de quejarse por todo, que ese es un trabajo no remunerado y yo por amor al arte lo siento pero no trabajo.


Lucia

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